Despues de casi un mes, por fin, tengo un capitulo más. Espero que os guste y dejeis comentarios.
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Bill sin poder creer lo que escuchaba empezó a correr hasta llegar a uno de los coches aparcado y empezó a conducir sin rumbo
Bill sin poder creer lo que escuchaba empezó a correr hasta llegar a uno de los coches aparcado y empezó a conducir sin rumbo. Paso más de media hora antes de que pasase el coche y cuando lo hizo no puedo evitar empezar a llorar. Lloraba de frustración y de rabia, porque no sabia que hacer. ¿Con quién debía hablar primero? ¿Cómo iba a mirar a Georg a los ojos y decirle que todo lo que había dicho su hermano era mentira si ni siquiera sabia que era lo que este le había dicho? ¿Cómo podía encarar a su hermano y preguntarle por qué había hecho lo que había hecho…?
Puede que pasara media hora antes de que Bill, por fin, se secara las lágrimas y respirara tranquilamente. Y lo hizo porque el teléfono móvil sonó. Al otro lado de la línea estaba su mejor amigo y agradeció a Dios poder tener una persona con la que compartir todos aquellos sentimientos.
- Bill, ¿dónde estás? Llevo media hora esperando a que alguien venga a buscarme pero no aparece nadie…- Dijo el Andreas sin saludo alguno.
- Estoy de camino- Mintió rápidamente Hill - ¿Me esperas en el parking 3?
- Claro, pero date prisa, estoy muerto de hambreo y me duelen los pies de estar esperando de pie- Respondió el rubio (Andreas) poniendo especial énfasis en las ultimas palabras.
- No te preocupes, son solo dos minutos, Adiós.- Dijo Bill, que colgó el teléfono y empezó a conducir.
En menos de cinco minutos el moreno estaba ya en el parking 3 del aeropuerto y Andreas subía la maleta al maletero. Cuando el rubio entro en el coche ambos amigos se fundieron en un fuerte abrazo. Cuando se separaron Andreas pudo ver los rastros del maquillaje corrido debido a las lágrimas del moreno y con la mirada le pregunto, le pidió que le contara todo lo que le estaba haciendo tanto daño.
Bill accedió pero le dijo que le contaría cuando llegaran al hotel. Sabía que si empezaba a habar no podría conducir y tampoco quería permanecer allí más tiempo. Tardaron menos de un cuarto de hora en llegar al hotel, eran las 4 de la tarde y en 3 horas debían estar en el escenario para dar el último concierto de su gira.
Pidieron algo de comer y mientras el rubio devoraba una gran hamburguesa con queso y patatas fritas Bill empezó a contar como Georg le había gritado que se iría para siempre, que era la persona más rastrera que había conocido y como luego había descubierto el porque del enfado del castaño y como era incapaz de hablar con Tom. Según las palabras salían por su boca y sus recuerdos se agolpaban en su memoria, su voz se rompió. Y aunque no lloro, se sentía peor que nunca. Se sentía perdido, confundido y abandonado.
Andreas no llego a terminarse la hamburguesa, enseguida se acerco a su amigo, para abrazarle y darle todo el apoyo que Bill pedía en silencio. Cuando Bill calló el rubio le prometió que le ayudaría, que no iba a dejar que todo terminase así. También le dijo que el hablaría con Tom y daría respuesta a todas aquellas preguntas que devoraban a Bill.
Demasiado pronto para los deseos de Bill llegaron las seis y Bill tubo que empezar a prepararse. Por una vez no quería que el concierto llegase. No sabia como afrontarlo, ni que pasaría si finalmente no volvía a ver a Georg. Ya no era solo la idea que no podría saber si hubiera funcionado su relación con el castaño, era el grupo, se rompería y eso también le aterraba. Había empezado a pensar que pasaría toda su vida con Gustav, Tom y Georg subido a un escenario.
Sin ser realmente consciente del paso del tiempo se encontró subido al escenario, tal vez por última vez, cantando sin ganas, pero sin mostrarlo. Si iba a ser su último concierto quería que fuera genial. Acababan de terminar Rette Mich, miro a su izquierda y ahí estaba Georg. Sus miradas coincidieron por un instante y pudo leer en los ojos del bajista la emoción de aquel momento, ya no había enfado pero si dolor. Retiro la mirada, no quería perder la compostura. Enseguida notó cono Gustav y Georg se retiraban para dejarles a Tom y a él que cantaran a solas In die Nacht. Le miró y aunque estaba enfadado con él y el de rastas le debía muchas respuestas, sintió como cada vez que se disponía a cantar esa canción, el vinculo que compartían se hacia tan sólido y fuerte que parecía una cadena.
Terminó la canción de los gemelos y en solo unos segundos empezaron An deiner Seite, la cual daba fin al concierto. Se despidieron como de costumbre del público, Bill dio un pequeño discurso de despedida y por fin salieron del escenario y se dirigieron al backstage. Aquella noche debían de haber estallado en gritos y aplausos pero, en vez de eso, todos se quedaron en silencio. De repente la puesta se abrió y entró Andreas. Sin saludar ni despedirse Georg salió de la sala y Gustav le siguió.
El castaño anduvo hasta que llego al parking, donde le esperaba Joseff, su primo Este dato está completamente inventado, junto a un coche. Antes de que el bajista entrara en el coche Gustav le paró y sin decir nada le abrazó.
- ¿Te vas a ir así? ¿Estás seguro de lo que haces?- Pregunto el rubio en un susurro.
- Me voy, solo se que ahora no puedo seguir así, aquí. – contestó el castaño, todavía abrazado a su rubio amigo.
- Llámame – dijo Gustav separándose del castaño. – Por cierto, creo que deberías hablar con él, antes estaba muy afectado por todo esto, no creo que haya tenido algo que ver en lo de anoche.
- Por favor, no me lo hagas mas difícil, tu no viste con que odio y que tono lo dijo… era tan real que no pudo… - Sin terminar la frase se metió en el coche y evito mirar a su amigo para que este no viera que había empezado a llorar.
Andreas hablaba en un rincón con Tom. Bill estaba sentado en un sofá, sin querer mirar no oír nada de aquella conversación. Bill supuso que estuvieron hablando alrededor de una hora. Y cuando terminaron Tom se acercó a él y le miró.
En ese momento Bill supo que Tom estaba esperando para contestar las pregunta de que tenia que hacerle y pregunto, por fin, con vehemencia. - ¿Por qué lo hiciste?
- No lo sé, simplemente estaba muy enfadado, furioso. No solo me había roto mi guitarra favorita, sentía como si me estuviera robando a mi hermano, a ti, y se estuviera burlando de mi…
- ¿Cómo…? – Empezó a preguntar el moreno
- Déjame seguir, por favor. Y de repente solo quería hacerle daño y que se alejara de nosotros. Lo siento, lo siento, de verdad.
- ¿Y por qué no me lo has explicado antes?
- Tenía miedo de que me dejaras por él. Que después de lo que había hecho no me perdonaras. Así que me fui, no podría haber soportado tu reacción. Soy un cobarde, me merezco que me odies.
Bill se acercó a él, le miro a la cara, a los ojos y supo que no mentía, que estaba realmente arrepentido. Y sin pensar, solo guiándose por sus sentimientos le abrazó.
- Claro que te perdono, ya sabes que no puedo estar enfadado contigo, pero me vas a tener que ayudar. Dijo el moreno mientras se separaban.
- Claro, haré lo que haga falta- Dijo Tom ya mucho mas tranquilo y feliz.
-----------------------------Gracias por leer























